Wednesday, October 11, 2006

EL VIAJE A LA GUARDERÍA

Hacen mucho ruido los medios estos días con la visita oficial a una guadería infantil de la Princesa doña Leiticia. Se destaca en las crónicas que haya ido sola, además de almibarar el reportaje con sucesivos toques de maternalismo a cinco columnas y ternura de culebrón. Es curioso como una mujer que se presentó a los españoles rodeada de un halo de independencia profesional, energía, vida poco correcta polìticamente e intrepidez total ante los peligros del reporterismo, sea ahora aplaudida con fervor por ser capaz de ir sola a una guardería a limpiarles los mocos a los nenes en visita oficial. Doña Leticia debería enfadarse ante tal simplificación de su personalidad. Se supone que una audaz periodista como ella, capaz de llevarse al huerto a todo un Príncipe, está preparada para ir a una guardería y a donde haga falta.
A un servidor todo esto le parece una memez, ya que le da lo mismo que la princesa vaya a una guardería o a coger caracoles. Lo que ya no entiende uno es esta permanente simplificación del papel de las mujeres, de atribuirles una mera condición de adorno, portaestandarte o enfermeras virginales que pueden visitar guarderías y poco más.
Tal vez sea que este país sigue siendo una gran guardería. Monárquica, eso sí.

Tuesday, October 03, 2006


Me llamo Jaime Poncela y soy periodista. (Eso creo, al menos). He trabajado en radio, prensa y gabinetes de prensa desde marzo de 1984 hasta la fecha. Como dejo escrito Groucho Marx, he ido de éxito en éxito hasta el más absoluto de los fracasos, ya que la posibilidad de triunfar en esta profesión es remota. Si das noticias eres un incordio; si no las das eres un inútil.
Abro este blog sin ninguna fe en que nadie lo lea. Más que nada me hace falta escribir para no oxidarme. Lo haré sobre asuntos de actualidad, aunque no sobre política. Me parece un tema aburrido, recurrente y bastante polvoriento. Lo mejor de la política, al igual que ocurre con el sexo, es practicarla y no hablar de ella.

Sirvan estas líneas de carta de presentación. La foto es antigua. Ahora tengo el pelo más blanco y mi papada es triple. Espero volver a parecerme al tipo de la foto. Si no lo consigo, cambiaré de foto.